Con un toque distintivo, “El Chaqueño” ingresó cabalgando sobre un alazán oscuro para subir al escenario y cantar. Más de 25 mil personas disfrutaron de una nueva jornada del Festival Nacional de Doma y Folclore.

El salteño Oscar Esperanza “Chaqueño” Palavecino, fue el convocante de la quinta noche de “color y coraje”, del 42 Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María, al reunir más de 25 mil personas, en el Anfiteatro “José Hernández”, pegado al campo de la doma.
Luego de que la atractiva actividad del campeonato de doma, había concluído, Palavecino, siempre con un toque distintivo de su arribo al recinto y cuando ya comenzaba el nuevo día, ingresó cabalgando sobre un alazán oscuro, para subir al escenario “Martín Fierro” y cantar más de 30 temas, por dos horas y media de recital.
Con la autorización de los organizadores, los espectadores instalados en las tribunas del Anfiteatro, colmaron el campo de la doma, para estar cerca del popular artista.
Los bulliciosos espectadores disfrutaron de gran parte de su repertorio tanto dentro del horario televisivo como fuera del mismo, con temas como “Puerto Libre”, “Amor salvaje”, “Celoso”, “La ley y la trampa”, “La Yapa” y “A Don Amancio” entre otros.
En un momento de su show, y tal como lo habia anticipado horas antes, y en similitud con lo que han conseguido los cantores santiagueños con La Juntada, instaló el “Rejunte”, al compartir canciones con uno de los integrantes del conjunto Inti Huama, y dos grupos bien salteños como Vale Cuatro, y Los Huayras.
Durante la velada foclórica también se destacaron el cantautor santiagueño, Horacio Banegas, quien desplegó su repertorio e hizo divertir a la enfervorizada multitud, y el joven grupo salteño Canto Cuatro.
Mariana Cayón y su carnavalito, con dos temas, arrancaron los aplausos y el reconocimiento del público procedente de todos los rincones del país.
Los catamarqueños de Quintín Martoccia, no pudieron decir ausente en la previa del gran Oscar Palavecino y deleitaron a la multitud con dos temas.
Los Huayras, revelación Jesús María 2004 y reconocidos en todo el territorio nacional, divirtieron a toda la platea con sus canciones que significaron un aperitivo perfecto para el plato principal.




Saviola señaló el primer tanto a los 12 minutos de la segunda etapa, al recibir un pase de Ludovic Giuly. A los 35´del mismo período, Rafael Màrquez habilitò al “Conejito”, que apareció en el área para mandar el balòn otra vez al fondo del arco.


Popular, fashion, simpático, burdo… se dice que el mullet volvió (¿para quedarse?) y que en Estados Unidos casi cualquiera tiene algún amigo, conocido o familiar que señale este conocido corte como su preferido en la peluquería. ¿Cómo luce? ¿De qué se trata? Hasta la persona menos detallista sabrá reconocer un mullet luego de escuchar su descripción: corto adelante y a los costados y largo (¡bien largo!) atrás. La intención es clara: un frente prolijo para trabajar, pero sin perder la retaguardia de fiesta y resistencia. Su versión argentina, podría decirse, es el corte cubana, claro.
Su historia es larga. Hay quienes dicen que su origen data del siglo XIX, que ya los pescadores de esa época usaban el pelo largo atrás para mantener sus cuellos abrigados. Lo cierto es que el mullet despuntó en los ‘80 –posiblemente como una deformación de las crestas punk que se lucieron a fines de los ‘70- y se impuso enseguida en gran parte de América del Norte, acompañando la estética característica de la época. Ziggy Stardust (alterego de la estrella pop David Bowie) solía lookearse de esa forma. Pero quienes fueron más allá son los Beastie Boys, que en su disco Ill Communication dedicaron una canción al famoso corte y le pusieron el nombre tal como lo conocemos ahora: “¿Querés saber lo que es un mullet? Yo tengo una pequeña historia para contarte acerca de un corte que ya es estilo de vida. ¿Alguna vez viste a la mujer de un Mullet?” En Estados Unidos el look hasta le dio el nombre a una serie: The Mullets, que así se llamaba la sitcom, contaba la historia de dos hermanos muy diferentes entre sí. Uno de ellos representaba el trabajo y el esfuerzo, el otro, la fiesta y el descontrol. Es que esas dos cualidades conviven en el hombre-mullet: de eso se trata.
Lo cierto es que en todos estos años el mullet no murió, pero sí perdió algunos fans. Los más aguerridos, sin embargo, se encargaron de reflotarlo y es así que hoy la cubana yankee está devuelta entre los hairstyles preferidos de las peluquerías. Internet también aportó lo suyo: en Rate my Mulle el chiste consiste en premiar o castigar a las cabelleras excéntricas con puntajes que van del 1 al 10. Parece que los votantes son bastante exigentes: ningún participante supera los 8 puntos. Pero el sitio más completo es sin dudas Mulets Galore incluye una galería completísima que enseña a diferenciar un mullet de un skullet o un frolet y un mullatino de un camaromullet (?) y una sección de shopping para comprar remeras con estampados de mulleters.
¿Y de este lado del mundo? Iván Ures, de Cool Cuts , dice que la tendencia sigue vigente, pero que se ha refinado mucho: “Acá el mullet pasó a ser un poco más urbano y el largo se fue acortando. Ya no lo usamos tanto como antes, pero porque ya no hay cortes in y cortes out. Es que la gente se está fijando más en la estética personal, en lo que le queda mejor y no tanto en la moda”. ¿A quiénes favorece el mullet? “Definitivamente a las caras más redonditas, porque las afina un poco“. Para las caras muy angulosas, Iván desaconseja el corte: “¡Queda medio Terminator!”