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Jose Saramago habla de su nuevo libro, “las pequeñas memorias”

Posted by LA ARGENTINIDAD ...AL PALO en agosto 27, 2006

“Esos tiempos no fueron idílicos”

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“Quedé siempre muy atado al niño que fui.”

 

El escritor portugués acaba de terminar sus memorias de infancia. Pero la charla llega al caso Günter Grass y la situación en el Cercano Oriente.

José Saramago tiene 83 años y acaba de volver a la niñez, escribiendo Las pequeñas memorias, que terminó el 15 de agosto en su casa de Lanzarote. La entrevista con el Premio Nobel portugués se lleva a cabo en el lugar más adecuado: la biblioteca que acaba de estrenar. “Pude haber pensado que un día tendría el Nobel, pero jamás se me pasó por la cabeza que tendría una biblioteca como ésta. Claro, es obra de Pilar”, señala. Pilar es Pilar del Río, su mujer, su traductora, que ya trabaja en la traducción de Las pequeñas memorias. La biblioteca está completamente informatizada, y está conectada a la Universidad de Granada y a otras instituciones docentes y literarias del mundo. Saramago ya tiene publicados más de 40 libros; el último fue Intermitencias de la muerte (Alfaguara). Las pequeñas memorias se publicará el 16 de noviembre en su editorial portuguesa Caminho, coincidiendo con el cumpleaños del escritor, y se presentará ese mismo día en Azinhaga, su pueblo natal.

–¿Qué siente un escritor al terminar un libro?

–Emoción. A veces, lágrimas. Ocurrió con Ensayo sobre la ceguera, con Intermitencias de la muerte. Cuando terminas te despides, entra una especie de vacío, ¿y ahora qué? Eso sucede siempre.

–¿Pasó con éste?

–Pasó. Es un libro de memorias de cuando era pequeño; se iba a llamar El libro de las tentaciones, pero me pareció pretencioso, así que le puse este título, que es idéntico a su propósito: Las pequeñas memorias. Me quedé siempre muy atado al niño que fui, y ahora me ha sorprendido la cantidad de recuerdos que tenía de aquella época. El libro me ha hecho sufrir un poco. Pero al final también hubo alivio.

–¿Sufrió escribiéndolo?

–Porque algunas cosas que cuento son dolorosas. Recuerdos familiares que no son agradables, que me tocaron negativamente. Podría haberlos omitido, pero no podía dar una visión idílica de tiempos que de idílicos no tenían nada. Eso me ha producido dolor. Y a veces me he bloqueado. Sólo me había sucedido con Manual de pintura y caligrafía.

–Dolor en la niñez…

–Cosas que un niño no debía haber visto. Cuando lo lea sabrá de qué estoy hablando.

–Usted tiene ochenta y tres años. ¿Qué lo hizo volver a una edad tan remota?

–Es una idea que ya llevaba más de veinte años en mi cabeza. Ahora o jamás. Son 150 páginas. No es literatura sobre lo que he vivido, sino lo que he vivido. Si hubiera literaturizado la vida hubieran salido 500 páginas.

–¿Qué efecto sentimental produce una confesión así?

–Un adulto escribe memorias de adulto, acaso para decir: “Miren qué importante soy”. He hecho memorias de niño, y me he sentido niño haciéndolas; quería que los lectores supieran de dónde salió el hombre que soy. Así que me centré en unos años, de los 4 a los 15.

–¿Y de dónde viene?

–El libro tiene un epígrafe que viene de un libro que me inventé, Libro de los consejos: “Déjate llevar por el niño que has sido”. Si no hubiera vivido aquella infancia no sería exactamente éste que soy. Algunos puntos significativos de mi forma de ser son las de aquel niño.

–¿Rejuvenece escribir memorias?

–Puede que sí. Lo que es cierto es que lo he escrito como si estuviera viviendo en aquel momento.

–En estos días se da una coincidencia: dos premios Nobel, Günter Grass y usted, escribiendo memorias.

–Las suyas son diferentes.

–¿Cuál es su opinión sobre lo que sucedió con Grass?

–Primero sentí perplejidad. Nunca hubiera pensado que él hubiera estado en las Waffen SS…, y menos aún que hubiera ido como voluntario. Y me ha sorprendido la violencia de las reacciones. El tenía 17 años. ¿Y el resto de la vida no cuenta? Me parece una reacción hipócrita la que hubo, de mucha gente que acaso no consulta su propia conciencia. Mucha gente quiere buscar pies de barro a personalidades influyentes. Me recuerdan al que iba de ciudad en ciudad, siguien-

do un circo. Un día le preguntaron: “¿Por qué sigue tanto a este circo?”. “Porque quiero ver cuándo se cae el trapecista y se mata”. Y me parece indigna, infame, la insinuación de que Grass ahora lo dice por motivos promocionales de su libro. ¿Qué juez puede decir que una confesión viene demasiado tarde? La verdad es que lo ha dicho, ahí está su confesión.

–Se lo ha visto firmando una declaración de notables sobre Cuba. ¿Cómo ve el futuro?

–Se observa menos crispación en el exilio. Y estamos percibiendo señales de que empieza la transición. Ojalá la haga el pueblo cubano, sin interferencias, aunque siempre cabe preguntar si Estados Unidos se va a limitar a asistir a esa transición.

–¿El pueblo cubano de dentro y de fuera?

–Claro. Espero que haya negociación, diálogo, ya no hay lugar ni para invasiones ni para asesinatos, sino para que haya acuerdos básicos que contemplen también las indudables conquistas de la revolución: sanidad, cultura, educación…

–Otro asunto sobre el que ha hablado en el pasado es la situación en Cercano Oriente, cada vez más compleja…

–Mientras no se resuelva el problema de Palestina, que tenga su Estado, no habrá paz allí. Israel produce una ocupación militar de Palestina, manda a ghettos a sus nacionales. No se me va de la memoria lo que dijo un intelectual judío, Leibovitz, sobre el carácter judeonazi de su ejército, de las reacciones de su ejército; y no se va de mi memoria el dolor que produce ver niños a los que rompían los huesos de las manos, con martillos, en el curso de la primera Intifada. Cuando digo que las víctimas, con las que todos nos solidarizamos, no pueden hacer de verdugos y llamo la atención sobre ese carácter de la reacción militar israelí, siempre oigo voces –“Ya está de nuevo el Saramago ése”–, pero lo que digo es la verdad, tiene que ver con los hechos…

–¿Qué se puede hacer?

–Ojalá los organismos internacionales comprendan esto de una puta vez: mientras eso no se resuelva, Israel siempre se sentirá amenazado y responderá con la agresividad que muestra su ejército, el más poderoso de la región. Algún signo positivo he visto últimamente: la posible alianza de Al Fatah con Hamas para gobernar.

–Usted no es un hombre optimista.

–¿Cómo vas a ser optimista si lees el periódico? El mundo es el lugar del infierno; millones nacen para sufrir; no les importan nada a nadie. No soy un pesimista, soy un optimista bien informado.

Gracias Juan Cruz del Diario eL País de Madrid

Una respuesta hasta “Jose Saramago habla de su nuevo libro, “las pequeñas memorias””

  1. SARAMAGO DERIVA SU RECIENTE NOVELA DE UN CUENTO MEXICANO
    ¿Puede un defensor de causas sociales ser a la vez violador de los derechos de autor?
    Por Teófilo Huerta

    “Los científicos, los religiosos y el hombre en general, no se explicaban las causas de tan singular fenómeno que afectó a toda la Tierra y puso en peligro la vida de sus habitantes, su estabilidad, su congruente equilibrio ecológico y su capacidad para albergar tantos seres…El hecho ocurrió de pronto en todos los países, en unos de día en otros de noche. La noticia se comenzó a difundir…la gente…. no daba crédito a los titulares de los periódicos de ese día: “NO MURIÓ NADIE AYER!”…

    Este es el inicio de mi cuento ¡Últimas noticias!, el cual escribí en 1983 para el Primer Concurso de Cuento de Ciencia Ficción convocado por la representación del CONACYT Puebla (1984), con el debido registro en 1986 (No. 8369/86 de la Dirección General del Derecho de Autor hoy INDAUTOR) y publicado en una edición limitada en 1987 por Editorial Quetzalcóatl, junto con otros cuentos bajo el título La segunda muerte y otros cuentos de fúnebre y amorosa hechura.

    Esta por su parte es la semejante introducción de la novela las Intermitencias de la muerte del Premio Nobel José Saramago:

    «Al día siguiente no murió nadie. El hecho, por absolutamente contrario a las normas de la vida, causó en los espíritus una perturbación enorme, efecto a todas luces justificado… ni siquiera un caso para muestra, de que alguna vez haya ocurrido in fenómeno semejante, que pasara un día completo, con todas sus pródigas veinticuatro horas, contadas entre diurnas y nocturnas, matutinas y vespertinas.”

    Más adelante mil cuento aborda la investigación de los reporteros:
    “’Nuestros reporteros realizan en este momento una acuciosa investigación en todos los velatorios y hospitales, pues, al parecer, ayer tampoco murieron enfermos graves’”

    Y la novela de Saramago expresa de manera sorprendentemente similar:

    “…Se realizaron llamadas a los hospitales , a la cruz roja, a la morgue, a las funerarias…y las respuestas llegaban siempre con las mismas lacónicas palabras, No hay muertos”.

    En otro pasaje de ¡Últimas noticias! se dice sobre los choques:

    “…los vehículos quedaron prácticamente deshechos, pero sus ocupantes están ilesos, repito, los ocupantes de los dos autobuses que acaban de chocar están ilesos…”

    Y en otro pasaje Saramago lo repite así:

    “…de acuerdo con la lógica matemática de las colisiones, deberían estar muertos, pero que, pese a la gravedad de las heridas y de los traumatismos sufridos, se mantenían vivos…” (p. 14)

    Al explicar “científicamente” tan peculiar fenómeno mi obra revela:

    “’Otra de las teorías es la que mantienen especialistas de Moscú, quienes atribuyen la existencia del fenómeno a una variación de la órbita de la Tierra…”

    Y Saramago lo copia así:

    “….no se debería excluir la posibilidad de que se tratara de una alteración cósmica meramente accidental…”

    Ante tan característica situación la gente celebra así en mi cuento:

    “Un ambiente de fiesta surgió en todos los hogares, en muchos de ellos había auténtica algarabía….“El júbilo era casi general, aun los que no habían atravesado por peligro alguno se sentían seguros de que nada les pasaría. Los niños jugaban sin cansarse y repetían las frases de los adultos: “no vamos a morir, no vamos a morir”.

    Y así similarmente, sólo con cambio de palabras, celebran en la novela:

    “…alegría colectiva que se extendía de norte a sur y de este a oeste, refrescando las mentes temerosas y arrastrando lejos de la vista la larga sombra de tánatos..se fueron uniendo al mare mágnum de ciudadanos que aprovechaban todas las ocasiones para salir a la calle y proclamar, y gritar, que, ahora sí, la vida es bella.”

    En mi relato se ven afectados esencialmente los intereses de hospitales, funerarias, cementerios y compañías de seguros:

    “…mientras que otros intentaron ejercer diferentes actividades, lo mismo que los empleados, gerentes y dueños de velatorios y panteones.”

    En la novela de Saramago sospechosamente también se ven afectados los intereses de hospitales, funerarias, cementerios y compañías de seguros:

    “Importantes sectores profesionales, seriamente preocupados con la situación, ya comenzaron a transmitir la expresión de su descontento…las primera y formales reclamaciones llegaron de las empresas del negocio funerario.”

    Mi cuento le da un peso esencial como eje de la trama a los titulares periodísticos:

    “…sin faltar aquellos encabezados ingeniosos: ‘THANATOS VENCIDO’, ‘LA TILICA Y FLACA DE VACACIONES’….Los encabezados seguían siendo sumamente llamativos: ‘EUFORIA MUNDIAL’, ‘¡SOMOS INMORTALES!’, ‘¡SÓLO FALTA QUE RESUCITEN LOS MUERTOS!’…”.

    La novela de Saramago también le da ese peso al aspecto periodístico:

    “…los más diversos y sustanciosos titulares, algunas veces dramáticos, líricos otras, y, aunque pocos, filosóficos o místicos, cuando no de conmovedora ingenuidad, como el de un diario popular que se contentó con la pregunta, Y Ahora Qué Será De Nosotros…páginas convulsas, agitadas, manchadas de titulares exclamativos y apocalípticos…Tras el paraíso, el infierno, La muerte dirige el baile, Inmortales por poco tiempo, Otra vez condenados a morir, Jaque mate…”

    Mi cuento justifica así el regreso a la mortalidad:

    “De pronto, después de quién sabe cuántos días o meses, en una ciudad en la que se construía un edificio, un trabajador, tras caer desde un piso doce, no se levantó de la acera…todos clavaron su mirada en el hombre inmóvil.”

    La muerte de la novela de Saramago sin ningún empacho la imagina así con el mismo trabajador:

    “En esa obra tendrá que entrar de aquí a dos semanas (la muerte) para empujar de un andamio a un albañil distraído que no se fijará dónde va a poner el pie…nuestro turno de caer del andamio todavía no ha llegado… ”

    El final del cuento, entregado en 1997 para su evaluación a Santillana (representante de Alfaguara en México y por lo que Sealtiel Alatriste pudo haberse convertido en el «negro» de Saramago) tras un concurso convocado por la editorial y el diario Reforma. expresa:

    “Sin manifestaciones de júbilo, pero tampoco de desesperación y llanto, los seres de todos los confines acogieron la vuelta a la normalidad y, más que eso, a la naturalidad.”

    La novela en páginas avanzadas también retoma los mismos términos:

    “…para festejar el ya no esperado regreso a la normalidad, lo que pareciendo ser el cúmulo de la indiferencia y el desprecio por la vida ajena, no era, en resumen, otra cosa que el natural alivio…”

    Son los dos primeros capítulos de la novela los que contienen la mayor parte de similitudes y planteamientos del cuento. Posteriormente se encuentran salpicadas en el resto de los capítulos otras ideas.

    Hay un evidente parafraseo en situaciones particulares: “Al día siguiente no murió nadie” por “no murió nadie ayer”; “entre diurnas y nocturnas” sustituyendo “en unos de día en otros de noche” ; “los más diversos y sustanciosos titulares” por “aquellos encabezados ingeniosos”; “titulares exclamativos” por “encabezados llamativos”, “una alteración cósmica” por “una variación de la órbita”; “un albañil” por “un trabajador”; “regreso a la normalidad” por “vuelta a la normalidad”.

    La diferencia entre las obras es que el cuento tiene 8 cuartillas (10 en su registro y publicación original ) y la novela 274.

    La otra diferencia es que el cuento fue publicado en 1987 y la novela fue publicada en 2005 ya con ese antecedente y basándose en él sin ninguna autorización ni consentimiento. Con ello se constata que la novela es una obra derivada pero que no puede ser explotada sin la autorización del titular del derecho de la obra primigenia, de acuerdo con el Artículo 78 de la Ley Federal del Derecho de Autor.

    —————
    El pasado 26 de mayo comparecí ante la Dirección Jurídica del Instituto Nacional del Derecho de Autor (INDAUTOR) en relación a la junta de avenencia promovida para dirimir la derivación de la novela Las intermitencias de la muerte del Premio Nobel José Saramago publicada en 2005 por Editorial Alfaguara, a partir de mi cuento de ¡Últimas noticias! contenido en la obra La segunda muerte y otros cuentos de fúnebre y amorosa hechura, registrado en 1986 y publicado por Editorial Quetzalcóatl en 1987.

    Por la contraparte no asistió persona alguna que representara legalmente al señor José Saramago, toda vez que no ocurrió la notificación porque el domicilio particular de éste no coincide con el de Editorial Santillana al que se dirigió el citatorio.

    Así pues, solamente se levantó un Acta de la comparecencia y se archivó el procedimiento administrativo hasta nueva promoción para la que se cuenta con un plazo de tres meses.

    Derivado de lo anterior y sin abandonar en lo absoluto el interés en el asunto, además de la nueva opción ante el INDAUTOR, estudio otros cauces jurídicos con la asesoría de un equipo de abogados.

    ——————-
    FICHA BIOGRÁFICA
    Teófilo Huerta

    – Nace el 7 de noviembre de 1956 en México, D.F.
    – Mención honorífica verbal por parte del escritor Juan de la Cabada en los setenta con por el cuento ¡Vaya Tránsito! (originalmente La vida en los cuatro reinos) en un certamen organizado por el extinto Instituto Nacional de la Juventud Mexicana (INJUVE).
    – 1980. Creador de la frase “Regale afecto, no lo compre”.
    – 1981. Título de licenciado en Periodismo y Comunicación Colectiva por la UNAM.
    – 1982. Fundador y editor del suplemento infantil El brinco en la Revista del Consumidor.
    – 1983-84. Participación en el Primer Concurso de Cuento de Ciencia Ficción de la representación del CONACYT Puebla, con el cuento ¡Últimas noticias!
    – 1984. Edición limitada por Editorial Quetzalcóatl, del poemario Ruta poética.
    – 1985. Publicación del libro teórico La prensa infantil como medio de identificación y participación social de la niñez mexicana, por Ed. Oasis.
    – 1986. Registro ante la Dirección General del Derecho de Autor (hoy INDAUTOR) de colección de cuentos, entre ellos ¡Últimas noticias!
    – 1987. Edición limitada por Editorial Quetzalcóatl, de la colección de cuentos La segunda muerte y otros cuentos de fúnebre y amorosa hechura (incluido ¡Últimas noticias!)
    – 1994. Publicación del libro La prensa infantil por Ed. Colofón.
    – 1997. Mención honorífica por el cuento La mujer rojinegra dentro del certamen El Cuento Triste, convocado por el diario Reforma y Ed. Alfaguara.
    – Se ha desempeñado como académico de la UNAM y como creativo, publicista y empleado fundamentalmente en la administración pública.

    Adminsitrador: Gracias por su participación y tan valiosos comentario, no tengo respuesta alguna. Saludos Cordiales

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