LA ARGENTINIDAD….. AL PALO

Política, Videos, Ciencia,Cultura, Espectáculos, Cine, Deportes, Tegnologías, Arte, Humor, Música, Reportajes. ETC

MUSICA : LA ESTABLE DEL COLON, CON STEFAN LANO

Posted by LA ARGENTINIDAD ...AL PALO en septiembre 10, 2006

El director estadounidense interpretó una obra cumbre del repertorio sinfónico.

var ii = 0; var mm = Array(); var mmNro = Array(); mm[ii] = ‘mm_IMAGEN_RED1’; mmNro[ii++] = 1; mmFotos = false; mmFotos = true; mmVideos = false; mmInfos = false; fotosrc = new Array( ‘/diario/2006/09/10/thumb/e009dh01.jpg’ ); var epigrafe = new Array( ‘CREACION. La novena sinfonía de Mahler no es menos una invención del compositor que del director.(Lucía Merle)’ ); var idfoto = new Array( ‘609929’ ); mmOn = «fotos»;

CREACION. La novena sinfonía de Mahler no es menos una invención del compositor que del director.(Lucía Merle)

 La interpretación de Sinfonía No 9 de Gustav Mahler representa una aventura especial para cualquier orquesta. La obra parece, desde su construcción, sometida a un principio de revisión constante. Y es esa idea de revisión la que provoca una inquietante vacilación que penetra en la forma, en sus relaciones melódicas (las constantes idas y vueltas entre el modo mayor y menor) y armónicas (que llega hasta las fronteras de la tonalidad), y en su especial disposición tímbrica. No es difícil acordar con el teórico Adorno cuando dice que esta obra no es menos una creación del director (y de la orquesta) que del compositor.

En esta versión dirigida por Stefan Lano al frente de la Orquesta Estable, la destemplada afinación de las trompas provocó una temprana distorsión y profundizó inconvenientemente la disociación de esos primeros motivos, tocados suave, lejanamente, junto con los de las violas, arpas y chelos. Son los bronces, en esta sinfonía, los que dan continuidad al discurso, los que de algún modo unen las múltiples melodías. Así, la dificultad de esta sección para sostener el aliento a lo largo del movimiento, ahondó la dispersión de los motivos. Tampoco el sonido de la cuerda alcanzó a fundirse para cortar con su melancólica melodía ese efecto disociado. Si embargo, los traspiés fueron olvidados cuando un sonido agudo sostenido por toda la cuerda junto con los vientos en un sutil pianísimo preparó con precisión y delica deza el cierre del movimiento.

Del mismo modo, el tono paródico que los bronces y cierta exagerada marcación imprimieron al segundo y tercer movimiento fue compensado con el más exquisito y sereno desenlace que las cuerdas proporcionaron al final de la obra.

Aunque justificada por la dificultad que entraña la obra, la precaución de afinar entre un movimiento y otro favoreció a la discontinuidad del discurso.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: