LA ARGENTINIDAD….. AL PALO

Política, Videos, Ciencia,Cultura, Espectáculos, Cine, Deportes, Tegnologías, Arte, Humor, Música, Reportajes. ETC

Carnaghi, Rodríguez: el desafío de dos tipos que se animan a todo

Posted by LA ARGENTINIDAD ...AL PALO en enero 21, 2007

Serán, a partir del martes, una pareja homosexual que lleva dos décadas de convivencia y comparte la crianza del hijo de uno de ellos. “La Jaula de las locas” es una obra que tiene a esta dupla en estado de ebullición.

Sin pudores, frente al espejo del baño, se probaba la voluminosa peluca, movía la cabeza y buscaba el mejor perfil. Tal vez, aunque no lo confiese, ensayaba, libre de prejuicios, poses sensuales, agudos de voz, y se animaba con movimientos sexys. El juego terminó cuando, parado sobre tacos y con la enagua de su mujer, Roberto Carnaghi abrió la puerta, asomó su cabeza y advirtió que su nieto había invitado a un amiguito y que los jóvenes estaban en el living de la casa. Enseguida dio un portazo y se quitó el atuendo femenino. Miguel Angel Rodríguez, en cambio, no tuvo necesidad de pedirle cosas prestadas a su esposa: su personaje no requiere accesorios de mujer ni se transforma en escena. Pero sí se sentó a hablar con sus hijos para explicarles de qué se trata La jaula de las locas.

Dos actores de vasta trayectoria, aunque de distintas generaciones, compartirán cartel en la avenida Corrientes. Uno es egresado del Conservatorio de Arte Dramático; el otro llegó a la actuación casi por casualidad. El primero lleva 40 años de matrimonio; el segundo, 20. Carnaghi vive en un barrio porteño, Villa Urquiza, y es padre de tres hijos grandes (uno de ellos, Pablo, es actor) y abuelo de dos nietos; Rodríguez reside en el Tigre y tiene dos hijos, Imanol y Felipe, de 8 y 10 años. Uno llega a la entrevista con puntualidad inglesa; el otro se disculpa con un “perdón, yo siempre llegando tarde”. Uno toma apenas un cortado; el otro ordena marchar dos tostados mixtos y los saborea (uno primero, el otro después) sin vergüenza, mientras conversa. Ninguno de los dos cuenta en su haber profesional con un personaje gay: ésta es, para ambos, su primera vez. Dos actores y dos historias de vida se cruzan en La jaula de las locas, una divertida comedia que los desafía a componer roles muy diferentes a los que venían haciendo hasta ahora.

Roberto Carnaghi y Miguel Angel Rodríguez serán, a partir del martes, una pareja homosexual que lleva dos décadas de convivencia y comparte la crianza del hijo de uno de ellos. La jaula de las locas, del francés Jean Poiret —versión original, no musical—, bajo la dirección general de Ricky Pashkus y dirección actoral de Carlos Olivieri, se estrenará en el teatro Metropolitan y aunque ya no causará la revolución que generó ese mismo libro hace treinta años, agitará un poco las conciencias.

La obra cuenta la historia de amor de Albin y Renato, dueños de “La jaula de las locas”, el club de travestis y gays más famosos de Saint Tropez. La vida de esta pareja se ve convulsionada cuando el hijo de Renato (a quien interpretará Gonzalo Heredia), decide casarse con su novia, hija de un importante y conservador político. El conflicto aparece cuando el joven le pide a su padre que para el día de la presentación de sus suegros, oculte su condición homosexual y encubra su vinculación con Albin.

En la vida real, Carnaghi y Rodríguez están casados con mujeres. La actriz Julia Blanco es la esposa de Roberto, y Maribel Altavista (hija del querido y recordado “Minguito”) es la mujer de Miguel. “Yo trabajaba de lo que podía, hasta que me puse de novio con Maribel. Mi suegro (a quien conoció 9 años antes de que falleciera) me vio y dijo: éste llegó para quedarse, vamos a darle laburo. Y empecé como asistente de él”, recuerda Rodríguez. “Hice mucha producción y como actor empecé hace 15 años. Lo más importante vino a partir de Videomatch”.

Carnaghi no tenía en sus planes hacer teatro este año, pero cuando lo convocaron para ocupar el lugar que dejó vacante Fernando Peña —quien en un principio iba a conformar la dupla protagónica de La jaula…, con Rodríguez—, no pudo resistir la tentación de decir . “Hice una obra, Anclado en Madrid, de Roberto Ibáñez, donde me enamoraba de un travesti, sin saber que lo era, pero nunca había hecho de gay ni de travesti”, dice Roberto. Ahora interpretará a Albin, un personaje que adopta Za-zá como nombre artístico.

“Yo soy la estrella de un boliche gay, pero que ya está grande y gorda… Y le tiene miedo a la competencia”, cuenta el actor que hizo de villano en Montecristo. “Le pasa lo que le ocurre a las grandes estrellas, no digamos quiénes, pero en la Argentina tenemos varias, que cuando se ponen grandes y no pueden bailar igual que cuando eran jóvenes, le echan la culpa a los otros”, continúa. “Es un personaje que siente un profundo amor por Renato y por su hijo, que fue criado por esta pareja, porque la madre lo abandonó”, dice. “Cuando el muchacho se va a casar con una chica totalmente normal, que no tiene nada que ver con nuestro mundo, le pide a Albin lo peor: que deje de ser lo que es, lo que le costó años conseguir. El se siente rechazado, pero de todas formas quiere colaborar y hace todo mal, porque es demasiado loca“, explica Carnaghi, quien en la primera y en la última escena, baila sobre tacos de diez centímetros y envuelto en una llamativa boa: “Me siento totalmente realizada“, bromea el actor.

Hace un año y medio surgió la idea de poner en escena esta obra. Javier Faroni, el productor, le había dado varios libros a Miguel Angel, quien hizo antes en teatro Inodoro Pereyra y Revista Nacional. En cuanto el actor vio que entre los títulos estaba La jaula de las locas, dijo: “Es ésta”. Rodríguez interpretó a mujeres, pero como imitador, cuando hacía en televisión Los Rodríguez, pero nunca un gay en teatro. A fines de noviembre, después de un mes de ensayos, Fernando Peña abandonó el proyecto. “Decidió bajarse y respeté su decisión. No quiso seguir y lo habló con Faroni”, dice Miguel. E inmediatamente surgió el nombre de Carnaghi.

A propósito de la obra, en la que una pareja gay cría a un hijo, ¿tienen una opinión sobre la adopción de chicos por parte de parejas homosexuales?

Carnaghi: La verdad, no tengo una opinión muy formada sobre el tema. Pero me parece ridículo pensar que un chico criado por gays no va a estar bien, cuando en un villa tampoco está bien. En ciertas cosas, un matrimonio gay lo puede perjudicar, pero más lo puede perjudicar la calle.

Rodríguez: ¿Y quién garantiza que un chico va a estar bien con un matrimonio heterosexual? ¿Por qué va a estar mejor con heterosexuales que con homosexuales?

¿Vieron la versión musical que protagonizaron Tato Bores y Carlos Perciavalle?

Carnaghi: No. En esa época yo estaba haciendo televisión con Tato, pero a la noche trabajaba en el San Martín y no la pude ver.

Rodríguez: Yo tampoco la vi en ese momento, pero sí la vi grabada. Tengo en la cabeza a Ugo Tognazzi, que hizo en cine el papel que hago yo, y trato de hacer el personaje como él.

Durante poco más de dos horas, con un intervalo entre actos, La jaula de las locas promete transportar al espectador a un mundo donde el humor y la emoción asomarán una y otra vez para pintar un universo muy particular.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: