LA ARGENTINIDAD….. AL PALO

Política, Videos, Ciencia,Cultura, Espectáculos, Cine, Deportes, Tegnologías, Arte, Humor, Música, Reportajes. ETC

GONZALO TORRENTE BALLESTER ENTREVISTA

Publicado por LA ARGENTINIDAD ...AL PALO en febrero 1, 2007

Sigue trabajando cada tarde, después de merendar. Pero no escribe, sino que dicta, y el resultado, dice, no es el mismo. Lo dice con resignación, o con la tranquilidad que da saber que “la obra” ya la tiene hecha. Salmantino de adopción, vuelve a su Galicia en “Los años indecisos”, una novela tejida a base de recuerdos que es un tributo a su padre marino. Sigue escribiendo porque confiesa que no sabe hacer otra cosa y porque tiene que vivir de algo. Desde lo alto de sus 86 años, reposados, largos y fértiles, mira hacia atrás y afirma con seguridad que el gran error de su vida fue no hacerse rico.

Sólo hubo que recoger la ropa tendida, en el patio de su casa, húmeda aún la ropa de la noche al relente, no fuera a salir en la fotografía. Húmedos también los huesos del escritor, que por eso se va a Salamanca, ciudad que le conserva: templado y seco entre las piedras.

Está Torrente recién levantado, a las doce y media. Y empieza el día contemplando: “Vamos a ser sinceros, yo ya no contemplo mucho, el día lo paso dormitando, así, haciendo el viejo”. Así hasta la hora de la merienda. Como le hemos importunado temprano, hace el esfuerzo de hablar: que nada le cuesta (“¿tú crees que me molestas?”). Escucha con la cabeza gacha, como en un breve ejercicio de sueño, luego la levanta y cuenta, “te voy a contar un caso”, dice. Oye a rabiar, “porque tengo muy buen oído y casi no veo”; tiene además el escritor grandes orejas. “Al oído le doy el valor que tiene, porque vivo entre sordos. Mi suegra (la señala, impertérrita en una silla aledaña), mi suegra es completamente sorda. Y mi mujer va camino de serlo”. El humor le sale a raudales, a lo mejor sin que él lo quiera. Ha escrito una novela, “novelita”, dice el escritor, al dictado y en ferrolano, el lenguaje que él mejor se escucha: Los años indecisos, se titula, corregida por su hija. “Trato de acostumbrarme al magnetofón, pero escribir sin papel no es lo mismo”. A Torrente le falta el tacto de la hoja, no palpa su escritura. Y aunque ahora la vida no le acucia, piensa en el futuro: “Acuciará”. Así que anduvo todo el verano, de siete a nueve, tras la merienda, dictando un cuento para niños: “Nunca se me había ocurrido, se me ocurrió aquí. Y ahora estoy ahí parado, porque no sé si dejarlo o seguir con el personaje, hacer más cuentos”. Abrasa el cielo en A Ramallosa, lugar de Baiona donde los Torrente pasan largos veranos, tiempo de otros tiempos, desde que en los sesenta cambiaron sus Rías Altas, de mar encrespada, por el clima más benigno de esta frontera con Portugal. Vuelve a sus rías en Los años indecisos, que rinden tributo al padre marino del escritor. Y así el protagonista, que bien pudiera ser él, estudiante de Derecho metido a escribiente en papeles públicos, crítico teatral, decide el futuro que Torrente Ballester (Ferrol, 1910) no eligió, y seguro aún le duele: ser marino, profesar el atlantismo a bordo de barcazas rumbo a la Argentina.

Sudandico está el escritor, parafraseando el buen castellano de Andalucía, que le gusta. Pero más allá del sol, sobre las Islas Cíes, la leve grisura del horizonte anuncia el viento suave de las castañas, pronto a llegar. En una semana, la familia Torrente, 11 hijos, nietos y bisnietos, recogerán pertrechos: camino a Salamanca.

Pregunta.¿De vuelta al destierro, gallego?
Respuesta.-Destierro, según, porque a mí me gusta Salamanca, me sienta bien, pero no puedo pasar sin Galicia: todos los años vengo dos o tres meses.

P.-Trasterrado entonces.
R.-Bueeno, ya no actúo de gallego en Salamanca, pues casi no salgo de casa.

P.-¿Y aún silba, Torrente, por tradición familiar?
R.-Ya no (y baja la voz, como queriendo contar un secreto). Ya no (en bajito también). No. Silbaba cuando me afeitaba, pero ahora, como me afeito con máquina eléctrica, eso no da lugar para silbar.

P.-¿Y aún bebe whisky, por prescripción facultativa?
R.-Sí, eso sí. Eso no me lo quita nadie. Por las tardes, después de merendar, siempre un whiskycito largo.

P.-¿Y todavía escribe, después de las seis?
R.-Dicto, a veces. Pero escribir ya no, porque no veo nada, desde hace unos tres años. Lo que pasa es que es distinto a cuando uno escribe directamente, hay una diferencia grande que después se nota en la escritura. Los libros dictados son distintos.

“la gloria me importa un pito. en cambio el tiempo, no”


P.-¿El escritor es un animal de costumbres empedernidas?
R.-Pero cambiantes. Yo la única costumbre que no he cambiado es la de trabajar después de merendar.

P.-¿Y la peor entre todas, esa de seguir adelante?
R.-Y qué va a hacer uno, si no sabe hacer otra cosa más que escribir. Cualquier otra cosa que me manden, la hago mal. Así que mientras dure…

P.-O sea, que escribe porque tiene que vivir.
R.-Bueno, yo cometí un error muy grande, mira, que fue no hacerme rico. Y claro, tengo que escribir todos los días un poco, porque si no, no vivo.

P.-Pero usted no es un superviviente de la escritura.
R.-No, todavía no. Un superviviente no hace nada, y yo tengo que hacer.

P.-Hace años dijo de su obra: “la tengo hecha”, ¿qué es entonces esto que ha seguido publicando?
R.-Y lo sostengo, pero es que hay que vivir. Ahora, por ejemplo, publico una novelita, porque como uno tiene recuerdos y experiencias.

P.-Torrente, ha vivido 86 años desconociéndose, también lo ha dicho, ¿qué se inventa de sí mismo, para ir tirando?
R.-Pues mira, unas veces invento que soy inteligente, pero otras, no, porque no me conviene. Cuando estoy de pie soy tonto completo, cuando me siento soy medio tonto.

P.-¿Y cuándo es inteligente?
R.-Cuando escribo, no hay más remedio: por eso escribo pocas veces.

P.-¿Sería más cómodo ser medio tonto siempre?
R.-Tiene muchas ventajas. Yo, por ejemplo, cuando me despierto digo: hoy no me funciona tal dedo o tal cosa o nada. Si fuera tonto, no me daría cuenta. Hay que ser tonto para no darse cuenta, y mientras dura, bueeeno, vida y dulzura.

P.-¿Lo bueno de la memoria, Torrente, es que permite inventar recuerdos?
R.-Yo invento recuerdos, o los inventé más bien, pero la capacidad inventiva se va: la imaginación se pierde.

P.-Pero la memoria sigue ahí, ¿no inventa?
R.-La memoria no sirve de nada, da muy poco, no inventa: sobre la memoria se inventa, y eso es lo que desaparece con los años.

P.-¿Y esa memoria inventada es lo más grande de la literatura?
R.-La imaginación, que es un trabajo sobre la experiencia, da las grandes obras de la literatura. Hace falta la experiencia, el material sobre el que trabaje la imaginación.

P.-Usted recuerda el paso de la escolta real cuando apenas tenía dos años, ¿recuerda o inventa?
R.-Es el recuerdo más antiguo que tengo. Era el día que se había botado el España y se inauguraba el tren Betanzos-Ferrol. Fue en mayo del 12, yo nací el 13 de junio del 10. Recuerdo que estaba en brazos de una mujer, y recuerdo el avión del aviador Piñeiro, que volaba dos o tres metros encima de la mar, y cayó.

P.-O sea, que sobre una pequeña memoria se puede inventar algo grande.
R.-Hombre, claro que se puede inventar, se puede inventar todo: lo importante es tener capacidad de invención.

P.-¿Así la gente del Norte emigrante recuerda La Habana antes de visitarla, y desembarca en un puerto de la memoria colectiva?
R.-Eso les pasa a los gallegos del Norte. Yo estuve en Cuba hace cuatro años, y, efectivamente, me pasó eso: tuve la impresión de haber estado ya allí. Yo supe que existía La Habana antes que Madrid. Mi padrino, mis tíos, mi hermano viudo, estaban en La Habana. (Es aquí cuando canta, “Cuando salí de La Habana, válgame Dios”. Lo cantaba ya con cuatro años).

P.-¿Cuba es un estado sentimental?
R.-Sí, entre otras cosas, La Habana y Santiago sobre todo. Yo nací en el diez, y la Guerra de Cuba había sido anteayer. Era un cativiño de cinco años y todos los señores contaban recuerdos. Juanciño, por ejemplo, que era analfabeto pero había salvado a unos cuantos, era el que traía el farol: “¡Juanciño! Alá vou”. Y al cabo de un rato venía el farol, bajando por el monte en la noche oscura.

P.-¿Galicia ha olvidado el atlantismo en pos de un galleguismo oficial?
R.-No sé, yo soy atlantista, desde luego, lo he sido siempre. Lo que ocurre es que ahora el atlantismo quiere reducirse a Portugal y Galicia, y el atlantismo es muy hispano, supone América del Sur. Yo soy más gallego y menos nacionalista.

P.-¿Cree que este país acabará perdiendo las provincias, con tanta tele uniformante?
R.-Bueeeno, pero no hay más que ver a la gente, la gente permanece, la tele es superficial.

P.-¿Y perderemos el Norte y el Sur en literatura?
R.-No, el Sur seguirá siendo más lírico y el Norte más prosista. Ahora han salido grandes prosistas andaluces que conocen muy bien el castellano. Yo escribo en ferrolano.

P.-¿No le reñían los editores?
R.-Bueeeno, yo era catedrático. Como catedrático enseñaba bien el español, pero como escritor escribo en el idioma que aprendí: el ferrolano. Se metían conmigo en Valladolid porque yo usaba términos como “fregar de vertedero”.

P.-La literatura ¿ha de recoger las voces, ha de escucharse, o debe atender la academia?
R.-Yo creo que uno debe escribir según escucha. La base no hay quien te la quite. Los gallegos falsificamos el castellano y lo hacemos sonoro, que no lo es.

P.-Entonces defiende la liberación del idioma que ironizó García Márquez en su discurso de México.
R.-Yo no me enteré de eso, pero la respuesta está en la práctica. Yo en las clases enseñé el castellano encorsetado, y luego escribí el otro y, pues sí, fue el que me dio resultado.

“los gallegos falsificamos el castellano y lo hacemos sonoro, que no lo es”


P.-En su novela hay mucha ironía hacia el periodista metido en literatura, ¿están reñidos?
R.-En mi tiempo, cuando yo era periodista, estaba muy mal visto publicar un libro o tener un coche. Esto ha cambiado totalmente.

P.-Ahora es el novelista metido en los periódicos el encargado de juzgar: la nueva censura.
R.-Bueeeno, pero ya veremos dentro de 100 años. Alá eles.

P.-¿Fue usted un incomprendido, por saber utilizar la fantasía?
R.-Bueno, mira, en el centro está mal visto, pero en Galicia, no, porque no vivimos otra cosa.

P.-Y hoy que tanto vale la filigrana, ¿se valora la fábula?
R.-Todavía no. Son demasiado moralistas, esta gente. Y claro, no consideran un texto donde no hay moral.

P.-Es usted un valiente, con 11 hijos permitirse la literatura.
R.-Primero tuve cuatro y luego esta señora (la señala también a Fernanda) me dio otros siete, ¿yo qué culpa tengo?

P.-Vaya, al menos la mitad.
R.-Es que antes se llevaba. (Pero no tanto, tercia Fernanda desde su rincón).

P.-Escritor, padre, periodista, catedrático de ¿cuántas materias?
R.-Sólo de Historia de la Literatura, lo que pasa es que echaban mano de mí para lo que fuera, psicología, lengua…

P.-Y dice que sólo tiene doble personalidad, que es sólo dos, Gonzalo Torrente Ballester y ¿quién es el otro?
R.-Yo tampoco lo sé (vaya hombre, estuvo a punto de decir). Si lo supiera ya estaría deshecho. Hay que mantenerlo ahí. Afortunadamente, es otro.

P.-¿Y esta voz que habla, de quién es?
R.-Bueeeno, a veces Torrente, a veces sale el otro. Cuando escribo predomina el otro. Éste es el que sabe más gramática, el científico, el literato. Y el otro es el que crea, el que tiene la fantasía y la imaginación.

P.-¿Siente a veces rencor porque las cosas le hayan llegado tarde en la vida?
R.-No, el rencor es una pequeñez. El reconocimiento, la gloria, todo eso llega a su hora, porque cuando llega muy temprano se acaba en seguida.

P.-Tarde también le llegará el tiempo, para que lo disfrute.
R.-Bueno, pues sí, algo de eso me pasa. La gloria me importa un pito. En cambio el tiempo, no.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 39 seguidores

%d personas les gusta esto: