LA ARGENTINIDAD….. AL PALO

Política, Videos, Ciencia,Cultura, Espectáculos, Cine, Deportes, Tegnologías, Arte, Humor, Música, Reportajes. ETC

Archive for 16/06/08

Liv Tyler : HOY ME SIENTO VALIENTE”

Publicado por LA ARGENTINIDAD ...AL PALO en junio 16, 2008

Liv Tyler Foto

A los 30 años se animó a dejar de lado los roles de chica suave y delicada, para dar paso a una heroína de mucho carácter en el filme Hulk: El hombre increíble, que se estrena en la Argentina el próximo jueves. Recientemente separada del músico Royston Langdon, disfruta de la crianza de su hijo Milo, de 3 años, mientras su rostro es difundido en todo el mundo como la imagen de diversos productos de belleza

De adolescente fue modelo y con el tiempo devino en actriz, cuyo papel más importante fue el de Arwen en la trilogía de El Señor de los Anillos. Liv Tyler muchas veces fue la protagonista de ingenuas historias de amor, y su cara frágil y delicada caía como anillo al dedo para la imagen de personajes dulces y serenos que debían ser rescatados por un Príncipe Azul. Pero ahora regresa con un papel más fuerte, en la piel de Betty Ross, la amiga incondicional del conflictuado superhéroe interpretado por Edward Norton en Hulk: El hombre increíble que se estrena localmente este jueves

Liv Tyler  - Foto 3

En la vida real es la hija del cantante de Aerosmith, Steven Tyler, y sin lugar a dudas heredó de él su enorme y sensual boca. Pero recién se enteró a los 9 años que él era su padre. Su madre, Bebe Buell, ex Playmate 1974, le había dicho que su papá era otro, el rockero Todd Rundgren. Sin embargo, ahora tiene excelente relación con ambos. “Los amo a los dos por igual, aunque sean diferentes”, afirma.
En diciembre de 2004 se convirtió en mamá, cuando llegó Milo. Se había casado el año anterior con el cantante británico Royston Langdon de la banda Spacehog, poco tiempo después de haber firmado contrato con Givenchy para ser la cara del perfume Very Irrésistible. Durante los dos años posteriores al nacimiento no hizo más que dedicarse a su bebé. Ahora, a los 30 años, Liv Tyler se siente realizada y pone las cosas en perspectiva, reconociéndose como una mujer adulta. Pero lamentablemente no todo es color de rosa en su vida: hace poco más de un mes su agente reconoció ante la prensa que se había separado oficialmente de su marido, pero que aún mantenían una buena amistad.

Más allá de sus tristezas, se la ve renovada, con un look que le da un aire un diferente (casi irreconocible), mientras espera el estreno de un trabajo que para ella “fue un gran desafío”.

-¿Cómo fue trabajar con Edward Norton?
-Siempre quise trabajar con él. Estoy muy agradecida que haya escrito un guión tan maravilloso y un papel tan hermoso para mí. Estaba realmente tan asombrada con que me ofrecieran el papel que ni leí el libreto, lo que no es un tema menor porque yo jamás había hecho una cosa así, sin saber nada del personaje. Pero superó por mucho mis expectativas cuando finalmente lo leí. Me siento totalmente gratificada con él por darme tantas cosas para hacer y no sólo interpretar a una damisela en apuros.

-¿Preferirías hacer el papel de una mujer fuerte antes que el de una damisela en apuros?
-¡Obvio que prefiero la mujer fuerte! Pero está bueno saber que soy capaz de interpretarlas a las dos.

-¿Mirabas la serie de Hulk cuando eras chica?
-Sí, con mi mamá éramos fanáticas. Nos encantaba mirar la serie juntas.

-¿Y tenés algún monstruo de película favorito?
-Hay muchos diferentes… Me encantaban las películas en blanco y negro como Frankenstein y Nosferatu. También me acuerdo de haber visto La Mosca de muy chiquita, algo que tuvo un alto impacto en mí por alguna razón que desconozco.

-¿Creciste mirando las películas más clásicas?
-En realidad no sé si miraba tantos clásicos, sino filmes y series más grotescas o exageradas que disfrutaba junto a mi mamá. Nos re-colgábamos mirando Batman y Robin con Adam West (risas) o a Peewee German. También me dejó ver algunas de miedo cuando fui lo suficientemente grande. Me gustaban las comedias más bobas, porque nunca fui una cinéfila fanatizada, pero ahora sí estoy tratando de cultivarme un poco más, prestándole atención a las buenas películas.


-¿Tuviste que enfrentar muchos miedos para las escenas de acción de Hulk: El hombre increíble?
-No. Porque si bien le temo a muchas cosas, en los últimos tiempos me he convertido en una mujer más valiente. Como no temo expresar mis miedos o emociones, estos sentimientos no me dominan. Ojo, tampoco es que ahora sea la Mujer Maravilla (risas).

-¿Qué cosas te fascinan de Hulk?
-De chica amaba la serie de televisión. Creo que tenía algo muy humano… quería hacer el bien, pero tenía la mala suerte de ser un héroe incomprendido. Un experimento le salió mal y se contaminó con un poder que le destruye su vida, pero al mismo tiempo ayuda a mejorar la de otras personas. Eso es lo que me fascina: su humildad. Siempre termina sacrificando su propia felicidad, sus necesidades y sus sueños por el bien de la humanidad
.
-¿Manejás tu ira de una manera más constructiva que Hulk?
-No soy de enojarme mucho. Tal vez necesitaría hacer algún curso para dejar salir mi ira porque en general siento tristeza o empatía. Siempre me cautivó la psicología de las personas, entonces si alguien me hace enfurecer trato de entender por qué lo hizo. Se necesita mucho para que me saque…

-En tu vida, ¿De qué cosas que hiciste te sentís orgullosa?
-Sin lugar a dudas, del hecho de gestar a un ser humano dentro de mí (risas). Me siento eufórica con la maternidad. Dar a luz fue la acción que por primera vez en mi vida me hizo sentir orgullosa de mí misma. Actué y me sacaron lindas fotos toda mi vida… ahora miro esas cosas y pienso que están bien porque las disfruté, pero tener un hijo o armar una familia, están en un nivel emocional mucho más alto. Con esto siento que conseguí algo importante: mi hijo es mi mayor logro.

 

-¿Cambió en forma significativa tu creatividad desde que tuviste a tu hijo?
-Sí, cambió, pero en realidad no sé si es por la maternidad o porque ahora soy una mujer. Empecé a trabajar cuando era una nena, me faltaba crecer todavía. Todo pasó muy rápido. Un día dije que quería ser actriz y de repente no era adulta, pero sí actriz (risas). Un montón de cosas cambiaron para mí desde el año pasado cuando cumplí 30 y sé que muchas de esas cosas tienen que ver con el hecho de haber sido madre. Ahora me estoy conociendo más y descubriéndome. Por primera vez, decido conscientemente en qué trabajar y no me entrego sin más a lo que surge, como hacía cuando era más chica. Ojo que trabajaba con seriedad y profesionalismo, audicionando y esforzándome por lograr los personajes que quería, pero igual ahora siento que todo era un poco improvisado. Haberme apartado de esa situación por un par de años me hizo bien. Así que cuando volví fui mucho más cuidadosa.

-¿Por qué te decidiste por la actuación en tu infancia?
-Sinceramente, no tengo idea. Mi historia es la del patito feo. A los 11 años me mudé de Maine a Nueva York. Era gordita, tenía rulos y usaba brackets (risas). En un año pegué el estirón y de repente era una espiguita de más de 1,70 m de altura y mi pelo había vuelto a ser lacio. Por otro lado, mi mamá era amiga de Paulina Porizkova y de Rick Ocasek, que me sacaban fotos todo el tiempo. Un día me pidió autorización para publicar una de ellas, lo hizo y la gente empezó a preguntar: “¿Quién es esa chica?”. Después hice una nota para la revista Interview donde me preguntaron qué quería hacer cuando creciera y yo contesté “actriz”. Creo que tenía 13 años. Ahí empecé a modelar e iba a los desfiles después del colegio con mi mochila colgada en el hombro. Después me ofrecieron hacer audiciones, lo hice y me fue bien. Así fue como empecé…

-Y después de tanto tiempo, ¿te gusta verte en la pantalla?
-No, la verdad que no. Me gusta ver la peli, pero no me entusiasma tanto verme a mí. Me da vergüenza ajena.

 

Publicado en CINE, MUSICA, REPORTAJES | Leave a Comment »

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 39 seguidores